viernes, 28 de marzo de 2008

Crecen las reservas de agua después del temporal


El temporal de nieve vivido por la provincia de León desde los últimos días de la Semana Santa finalmente se ha traducido en que los cuatro pantanos de la Cuenca Hidrográfica del Duero (CHD) de la provincia de León –Porma, Riaño, Villameca y Barrios de Luna– hayan logrado incrementar sus reservas de agua en más de 91 hectómetros cúbicos –el 7% más– si se comparan las mediciones del pasado 18 de marzo y las efectuadas en el día de ayer por la CHD.
Este incremento en las reservas de agua viene a 'aliviar' la preocupación de los agricultores que estaban asistiendo a unos porcentajes de agua embalsada inéditos, por lo negativo, desde que la CHD elabora la serie histórica de las reservas de los embalses.

Así, según los datos aportados por CHD los cuatro pantanos de su cuenca en la provincia almacenan en la actualidad 513,8 hectómetros cúbicos de agua, el 39,6% de su capacidad total. La semana pasada, antes del temporal, los pantanos de CHD almacenaban 422,4 hectómetros cúbicos, el 32,6% de su capacidad.

Porma es actualmente el embalse que porcentualmente presenta unas mayores reservas de agua al situarse al 44,9% de su capacidad. A continuación se coloca el embalse de Riaño con el 41,9% de agua embalsada. Mientras, Barrios de Luna se coloca al 30,9% de su capacidad y el pantano de Villameca permanece inalterable con sus reservas al 16%.

Porcentualmente, confirman los datos aportados por la Confederación Hidrográfica del Duero, el pantano más beneficiado por el temporal de nieve ha sido Riaño, seguido del embalse del Porma, de Barrios de Luna y finalmente Villameca, que no ha logrado incrementar sus reservas de agua.

La Comisión de Desembalse propuso al presidente de la CHD, Antonio Gato, que solicite al Gobierno de la nación la aprobación de un Real Decreto que recoja medidas administrativas excepcionales para corregir los efectos de la sequía en la cuenca, si la situación de alerta se mantiene, de forma similar a los que ya están vigentes en las cuencas del Guadalquivir, Júcar, Segura, Tajo y Ebro.

Esta posibilidad está contemplada en el Plan Especial de actuaciones de alerta y eventual sequía de la cuenca, siempre y cuando, como es el caso, se superen los niveles de alerta. En concreto, en la cuenca del Duero se supera el umbral de alerta en los sistemas de explotación Tera, Órbigo-Tuerto, Esla-Valderaduey, Carrión, Arlanza, Riaza, Adaja-Cega, Águeda y en el conjunto de la cuenca.

Las propuestas realizadas para la reserva de agua almacenada a finales de septiembre, cuando finalice la campaña de riegos son un hectómetro cúbico de reserva de agua para el embalse de Villameca; 21 para el de Barrios de Luna-Órbigo; 78 para el de Riaño y 47 hectómetros cúbicos para el de Porma

La Crónica de León

martes, 25 de marzo de 2008

A pesar de la nieve, sigue habiendo mucha seca


La nieve caída durante los últimos días ha traído esperanzas y alivio, aunque todavía contenidos, a las diferentes comunidades de regantes de la provincia leonesa, que ven como estas precipitaciones podrían suponer una posible solución a los problemas que actualmente existen para asegurar la campaña de riego, que se inicia el próximo día 1 de abril. Pese a que todos se aventuran ya a afirmar que la nieve va a ser beneficiosa, todavía es demasiado pronto para entrar a valorar si será o no suficiente para acabar con el problema de escasez de agua y garantizar un mínimo de agua para los cultivos.

La última medición realizada por la Confederación Hidrográfica del Duero del volumen de agua almacenada por los embalses, realizada durante el día de ayer, todavía no refleja grandes cambios, ya que para que la nieve pase a engrosar el volumen de agua embalsado todavía habrá que esperar. En estos momentos, entre los pantanos de Villameca, Barrios de Luna, Porma, Riaño y Bárcena, almacenan el 36,7% de su capacidad, mientras que en estas mismas fechas de 2007 se encontraban al 89,1%.

El presidente de la Comunidad de Regantes de Barrios de Luna, Ángel González Quintanilla, señaló ayer que «esta nieve va a ser beneficiosa, lo que pasa es que esto no solucionará el problema». Según los datos que ayer barajaba González Quintanilla, «han caído entre unos 26 ó 30 hectómetros cúbicos de nieve, pero todo dependerá de cómo vaya a ser el tiempo los próximos días y de la cantidad que vaya a ir a parar al embalse. Esto no es más que el inicio de la solución del problema».

Entrevista a Emilio Gancedo, defensor de la cultura leonesa


Lleva ocho años al filo de la noticia. Emilio Gancedo, redactor de Cultura del Diario de León, acaba de ver reconocido su tesón en defensa de la lengua y las tradiciones populares con el premio «La armonía de las letras», que otorga la asociación cultural del mismo nombre. Está convencido de que la Cultura es el futuro de León. Dice que el leonés es una lengua que « suena muy bien, es muy musical y muy hermosa».

-Que le reconozcan a uno el trabajo es el mejor de los premios y que, además, lo haga un grupo de intelectuales, al margen de instituciones, tiene mayor mérito...

-Claro, eso es lo principal. Sobre todo reconforta ver que desde ámbitos muy diversos, literatura, arte, música... se tiene ya la idea de la cultura como algo unitario, la cultura es una; y así lo han puesto de manifiesto en el acta.

-El jurado ha destacado tu labor en defensa de la cultura y la lengua leonesa. ¿Por qué te gusta tanto esa cultura que parece tener los días contados?

-Es curioso, yo lo veo al revés: precisamente ahora es cuando tiene más futuro. Frente al vértigo de un mundo globalizado, las sociedades se volcarán cada vez más en la puesta en valor de lo suyo. Y esto, aquí, se ha de traducir en una apuesta firme por lo nuestro, ¿y qué es lo nuestro? Pues muchas cosas: donde aún se hable leonés, clases para que no se pierda, carteles con la toponimia autóctona... Y donde no, que se sepa que un día no lejano se habló y que exista la posibilidad de que lo aprenda quien quiera. Pero más importante es que se hagan ver las bases culturales, económicas y de poblamiento comunes a todo el territorio leonés y que cuidemos nuestro paisaje tradicional, cultivos, casas y patrimonio natural, porque de ello depende parte de nuestra supervivencia. La llave de nuestro futuro la tiene la sabiduría de miles de generaciones que hace unas décadas nos empeñamos en destruir y disipar.

-¿León tiene la cultura que se merece?

-Sí, una cultura que viene «desde arriba», que dice: esto es cultura y esto no, esto es prestigioso y esto no; como pasa con el Musac, por ejemplo. A mí me parece más importante incentivar la cultura desde abajo, que en nuestras comarcas y pueblos se hagan semanas culturales, se editen revistas, se hagan filandones, se recuperen romances. La cultura no es una cosa rara, unas performances que sólo entienden cuatro iniciados, es todo aquello de lo que estamos hechos.

-¿Por qué las instituciones parecen tan insensibles con el Patrimonio de León?

-Porque, como decía Alejandro Valderas, eso «no renta». Ahora bien, en cuanto empiece a «rentar» -y está claro que lo hará-, la cultura va a ser nuestra principal industria. Lo que es inadmisible es ponerle trabas a ese crecimiento.

-¿Si Valladolid tuviera un monumento como la Catedral de León lo tendría mejor conservado?

-No sólo eso, sino que a su lado habría una Cátedra de Estudios sobre el Gótico Europeo, un Taller Internacional de Restauración de Vidrieras y cien funcionarios mandándose e-mails unos a otros.

-¿No es absurdo resucitar una lengua prácticamente muerta como el asturleonés?

-No, de hecho es bastante divertido porque suena muy bien, es muy musical y muy hermosa.

-¿Se puede defender lo leonés sin ser leonesista?

-Hay que acabar de una vez por todas con la idea de que defender lo leonés conlleva pertenecer a un determinada corriente de opinión política, ¡claro que no! Coño, si todos somos de aquí, habrá que defenderlo entre todos, el PSOE, el PP, la UPL, todos a favor de nuestro paisaje, nuestras hablas tradicionales, nuestra economía y nuestras posibilidades de futuro.

-¿Qué le pediría a Zapatero en el ámbito cultural?

-Es fácil: dejar que León alcance aunque sólo sea la mitad de sus posibilidades en tal materia. Sólo con eso ya seríamos un territorio ineludible a nivel histórico, patrimonial y natural. Y justicia, claro. La Constitución, que, oye, es un papel que tiene su importancia, sigue amparando el derecho de todas las regiones a su autonomía: León figuraba en el mapa como región y nuestra identidad, cultura, historia y economía van por derroteros diferentes a los castellanos. Entonces, ¿qué pasa aquí? ¿Somos los más tontos de todos? ¿Es que siempre tendremos que sacrificarnos «por razones de Estado»?

-¿Por qué ha calado tanto el feísmo en nuestras comarcas?

-Porque ha faltado que instituciones como la Diputación hagan ver a la gente que lo suyo es muy guapo, que las casas de siempre, de adobe, de patín y pizarra, o de corredor, son preciosas, fomentan la unión del pueblo, impiden que se olviden técnicas y materiales, fijan población y ofrecen una imagen de pulcritud y amor por lo propio muy atrayente para conciudadanos, turistas y empresarios. Y eso sí que es progresar.

-¿El peor pecado de los leoneses es el conformismo?

-Sí, y el cainismo. Y haber permitido que aquí se criaran algunos de los políticos más mezquinos de los que se tiene noticia.

-¿A quién le haría un monumento?

-A un cura de mi pueblo que, según me contó mi abuelo Emilio, cuando llegó el camión de los falangistas preguntando a ver quién no iba a misa para fusilarlo, él dijo que allí iba a misa «todo Dios». Y era mentira gorda, claro. A gente así.

Amar las tradiciones de León


El Diario de León publica a partir del domingo una biblioteca básica de las Tradiciones de León. No estaría mal que la gente de nuestros pueblos, a través de blogs, revistas, internet contara algo de sus tradiciones. Tenemos una provincia milenaria y estamos dormidos.

Algunos de los temas que aparecerán son: las memorias de un pastor trashumante; los forcaos y carros; el lenguaje de las campanas; la cultura del pan y de la leche; las bodegas y el vino; los juegos, las artesanías... son otros de los temas elegidos para esta colección en la que participan profesionales tan conocedores de nuestra tierra como Concha Casado, José Luis García Grinda, Joaquín Alonso, Héctor Luis Suárez, José Antonio Balboa o Javier Rúa y Manuel Rubio.