lunes, 24 de marzo de 2008

Muere la "Teresa de Calcuta" de León


Tenía 104 años y más de la mitad de su vida la dedicó a atender a aquellos que más lo necesitaban en una de las zonas del mundo más deprimidas, la India. Tal vez por esto algunos la han calificado como la Teresa de Calcuta leonesa. Se llamaba Pilar González, perteneció a la Congregación de Misioneras de Cristo Jesús y falleció el pasado viernes en Pune (India), cerca de Bombay. «Era enfermera y trabajaba con toda su alma y la efectividad posible y también con todo el corazón», explicaba ayer Isabel, compañera misionera que la acompañó durante casi diez años desarrollando labores humanitarias en una leprosería de Tura.

Era la misionera más longeva de la Diócesis de León y encomendaba su alma a Dios a escasos kilómetros de la costa occidental del centro de la península del Indostaní. Natural de Peredilla de Gordón, fue una de las primeras misioneras católicas en el nordeste de la India. Corría el año 1948 y su primer destino fue una leprosería «a la que nadie quería ir», explica Isabel. «Era una zona con difíciles comunicaciones cerca del Nepal donde había gente que había llegado de la zona del Tibet», añade esta religiosa que pudo conocerla muy bien.

Permaneció un año en este destino y más tarde fue trasladada por la congregación a un hospital de tuberculosos más cercano a Birmania donde trabajó cinco años, para regresar nuevamente a la leprosería. «Nunca se demostraba cansada. Era una mujer fuerte en todos los sentidos», aseguran quienes la conocieron y la trataron directamente.

Pero Sor Pilar no sólo trabajó sobre el terreno en labores que por aquellos años no todos los misioneros se mostraban dispuestos a afrontar. Tras unos problemas de corazón y tras más de quince años en la India, su estado físico no le permitía recorrer los tres kilómetros que diariamente hacían por toda la zona hasta la leprosería, y la congregación la destinó a una casa de noviciado en la zona de Pune, donde desarrolló su tarea hasta su muerte, el pasado viernes.

En esta zona se encargó de formar a las novicias, muchas de ellas indias, y se encargaba de la cocina. «Incluso aprendió su estilo de cocina y les preparaba platos tradicionales de allí», asegura Isabel que recuerda como «se interesaba por cada persona como si fuera de su propia familia». Un carácter y un trabajo que le servirán para ser recordada en zonas tan dispares como la India y Peredilla.

La Crónica de León

Los regantes de León esperan que la nieve mejore la sequia


«Nos ha cambiado la cara». De este modo se expresaba ayer el presidente de la Comunidad de Regantes del Porma, Ángel González Quintanilla. La nevada caída en los últimos días de la Semana Santa ha llegado como 'agua bendita' para los agricultores que esperan paliar así la crítica situación en la que se encuentran los embalses de la Cuenca del Duero. En la misma línea se expresaba el presidente, en funciones, de la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo, Francisco Javier Alonso, «aún no podemos hacer una valoración exacta, pero el sentimiento es de optimismo».

A falta de concretarse las mediciones oficiales –que probablemente serán realizadas a lo largo del día de hoy por los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Duero– la nieve caída se ha concentrado en las inmediaciones de los pantanos de la provincia de León que más agua necesitaban: Luna, Porma y Riaño.

Los embalses de la provincia de León se encontraban el pasado Miércoles Santo a poco más del 36% de su capacidad, circunstancia que ya ha propiciado que los agricultores tengan que retrasar el inicio de la campaña de siembra.

Ahora, añaden las comunidades de regantes, es preciso esperar para ver como viene el tiempo. El peor de los escenarios, añaden, sería que subieran mucho las temperaturas y el agua de la nieve se evaporara por lo que no sería posible aprovechar los neveros para aumentar las reservas de agua en los embalses.

Agricultores y esquiadores compartían ayer la alegría por la nevada. Los responsables de las estaciones de esquí de San Isidro y Leitariegos se afanaban en acondicionar los complejos invernales para ofrecer estos días unas condiciones óptimas para los esquiadores. San Isidro tenía a media tarde de ayer 13,5 kilómetros de pistas disponibles para el esquí. Peor suerte tuvo Leitariegos que tuvo que permanecer cerrada a lo largo de toda la jornada.

El director de San Isidro, Carlos Javier Rodríguez, confirmó que los espesores de 80 centímetros con los que contaban ayer en la estación animan al optimismo. «Todo va a depender de las temperaturas y la lluvia pero con la nieve caída esperamos poder concluir la temporada el próximo 1 de mayo en buenas condiciones». La directora de Leitariegos también expresó su optimismo pero prefiere esperar a 'evaluar' las condiciones de la estación antes de dar un pronóstico sobre las próximas semanas.


La Crónica de León

viernes, 21 de marzo de 2008

El campo leonés pide ayuda por la larga sequía

La reunión de la junta de explotación del embalse de Riaño marca un antes y un después en las relaciones de los regantes con las CHD. Las comunidades leonesas vuelven ahora sus críticas hacia lo que consideran una actitud hostil del organismo de cuenca, al que comienza por exigir la declaración oficial del plan de emergencia por sequía, tal y como indicó Cristina Narbona en su última visita a León. Los regantes leoneses que dependen del sistema del Esla ven en este recurso legal la única posibilidad de evitar la aportación de agua a los ríos castellanos y, en una segunda lectura, el único soporte que le queda a la CHD para justificar la cesión del agua de Riaño al Carrión, para su uso en regadío de Palencia y Valladolid o el abastecimiento de zonas industriales de esas dos provincias castellanas.

En defensa de sus argumentos, que la situación de sequía justifica la declaración inmediata de un plan de emergencia, los agricultores leoneses echan mano de las estadísticas. La situación de los embalses de cabecera define el momento crítico. Riaño ha ganado, desde el pasado jueves, dos hectómetros cúbicos de agua, una aportación insignificante sobre el paupérrimo porcentaje de reserva que presenta a dos semanas del inicio del riego: el 40% de su capacidad. Irrisoria les parece la aportación que presentan las entradas del Luna: en tres días, medio hectómetro cúbico. Una ruina, que ya asumen Páramo y Órbigo.

Ni las precipitaciones de última hora, ni las previsiones de lluvias para las jornadas siguientes enjugan los temores de los regantes de León. Un cálculo general del Ministerio de Medio Ambiente, que ofreció semanas atrás la ministra Cristina Narbona, fijaba un mínimo de precipitaciones continuas durante un mes para paliar mínimamente la escasez de lluvias invernales.

El matiz especial de León es la falta de nieve, que anula cualquier comparación optimista con la referencia del 2006, cuando los pantanos se recuperaron en marzo. Por eso el campo leonés exige ya el plan de emergencia al que aludió Narbona.

Diario de León

El Ayuntamiento de Villamanín sigue invirtiendo en el pueblo


El pleno celebrado en la tarde noche de ayer en el Ayuntamiento de Villamanín dio luz verde a una inversión de 800.000 euros, que se repartirán en cuatro apartados fundamentales, para ejecutar distintas infraestructuras de obras y servicios básicos en las distintas localidades que conforman el municipio de Villamanín.

La corporación municipal aprobó acometer las obras de la segunda fase de la nave para la ubicación de los vehículos municipales, que contará con una partida económica de 195.000 euros. Otra de las actuaciones importantes que se llevarán a cabo dentro del municipio de Villamanín, será la ejecución de la pavimentación de las calles en el municipio, principalmente en la localidad de Rodiezmo, en el que se invertirá una cuantía de 250.000 euros. En palabras del alcalde popular, Óscar Gutiérrez, esta obra «supone una apuesta decidida por la localidad de Rodiezmo, ya que el estado de las calles se encuentra en un estado pésimo debido al paso de los años y con esta obra, la localidad quedará en un perfecto estado en sus calles».

La sesión plenaria también adelantó otra importante actuación basada en un proyecto de mejora en la red de saneamiento y mejora de la captación de aguas por valor de 172.500 euros. Por último, la renovación del alumbrado público en el casco urbano de la cabecera de municipio, se cambiarán totalmente por farolas de hierro fundido y de bajo consumo energético. El proyecto costará un montante de 229.000 euros.

Segunda fase red de aguas

El alcalde, Óscar Gutiérrez, valoró de forma positiva este cúmulo de inversiones para el municipio, que de forma ostensible y a su juicio «van a mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos, en unos momentos difíciles de pérdida de población y también donde en muchos núcleos de población pequeños, los jóvenes tienden a desplazarse hacia la capital. Por eso, si cabe, el esfuerzo inversor desde el ayuntamiento es mayor», resaltó Gutiérrez. La próxima semana dará comienzo la última fase de la red de agua en Villamanín.