lunes, 9 de abril de 2007

La autovia del Guadiana se acerca a Pajares


La «autovía Guadiana» vuelve a aparecer cerca de Pajares. La construcción de una autovía libre de pago entre León y Campomanes, a través del puerto asturiano, fue una propuesta lanzada como alternativa a la eliminación del peaje del Huerna.

Fue el secretario del PSOE de Castilla y León, Ángel Villalba, el que anunció la nueva vía a finales de 2004 en un avance de las inversiones que para su comunidad recogía el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) del Ministerio de Fomento. El proyecto estaba hace tres años en una fase de estudio y, de no poder realizarse, el candidato socialista a la presidencia de Castilla y León aseguraba que el dinero en la nueva carretera se destinaría a suprimir o, en todo caso, a rebajar el peaje del Huerna.

El proyecto que entonces tenía sobre la mesa el Ministerio de Fomento suponía el desdoblamiento de la carretera Campomanes-León y la construcción de 80 kilómetros de doble vía.

La nueva autovía de Pajares está ligada desde su origen a una promesa electoral, la realizada en la campaña de marzo de 2004 por José Luis Rodríguez Zapatero al comprometerse a suprimir el peaje del Huerna.

Era una promesa con gancho electoral en Asturias y León. El Gobierno del PP y su ministro de Fomento, el asturiano Francisco Álvarez-Cascos, acordaron privatizar la autovía del Huerna en favor de Sacyr-Vallehermoso y prolongaron hasta el año 2050 el mantenimiento del peaje, que hubiese desaparecido en 2021.

La promesa de supresión se topó con la realidad empresarial y el Gobierno buscó alternativas a la dificultad de cumplir su compromiso electoral. El Ministerio de Fomento invocó un argumento que aplica en toda España: junto a una autopista de pago los ciudadanos tienen derecho a usar una vía alternativa de alta capacidad. Y ofreció su alternativa de una autovía por Pajares entre Campomanes y León.

La opción no gustó a casi nadie. PSOE, PP, IU e incluso los ecologistas se unieron para criticar la oferta. Fomento y el PSOE de Castilla y León parecieron oír el «aviso a navegantes» y el proyecto fue cogiendo polvo en el cajón del olvido. Pero el pasado 14 de marzo, el Ministerio de Fomento anunció que continuaba adelante con la iniciativa pese al rechazo frontal a la misma manifestada por los gobiernos de Asturias y Castilla y León. La secretaria general de Infraestructuras, Josefina Cruz Villalón, proclamó la próxima licitación del estudio informativo del primer tramo de esta autovía y señaló que se «cumplirían los compromisos de eliminar progresivamente el peaje del Huerna».

Dos días después el Gobierno central anunció que en mayo arrancarían los estudios informativos para la construcción del tramo de autovía entre León y La Robla. Con el primer tramo ya en marcha y justo un mes después del anuncio realizado por la secretaria general de Infraestructuras, el PSOE de Castilla y León anunció que incluirá en su programa electoral la construcción de un segundo tramo de autovía de 13 kilómetros entre La Robla y La Magdalena, como alternativa al peaje del Huerna aunque con la matización de que «continuar la autovía por Pajares puede que sea muy complicado».

Villalba precisó que Asturias se beneficiaría también, en tanto que los asturianos pasarían a pagar, de salirse de la autopista del Huerna en La Magdalena, tres euros con sesenta y cinco céntimos menos.

Pero las cuentas no son compartidas por la Junta de Castilla y León, controlada por el PP, que se aferra a la promesa realizada por el presidente Zapatero. «Prometió claramente la supresión del peaje y no ha hecho nada. Es una promesa que está obligado a cumplir. Además es un agravio comparativo con lo que está ocurriendo en Cataluña, donde sí están en marcha las supresiones», señaló un portavoz del Gobierno castellanoleonés. El Ejecutivo central replica que ya cumple su oferta y que el primer paso fue reducir el 30 por ciento del coste del peaje del Huerna a todos los transportistas.

La supresión de peajes de algunas autopistas catalanas fue una de las condiciones planteadas por Esquerra Republicana para respaldar los Presupuestos Generales del Estado de 2006. En ese momento se logró que se creara un fondo de rescate.
En Asturias tanto la rebaja del Huerna como la autopista por Pajares son proyectos que sirven al PP para hacer campaña y por los que, en las filas socialistas, tratan de pasar de puntillas. Respecto al peaje defienden la apuesta de Fomento por su rebaja progresiva y recuerdan la ampliación realizada por el Gobierno del PP hasta 2050.

En cuanto a la autovía por Pajares alegan, con la boca pequeña, que es una idea descartada. En Fomento tampoco aclaran nada más allá de argumentar que el primero de los tramos ya está en marcha aunque inciden en desvincular la construcción de este tramo de autovía con un proyecto completo por Pajares que, aseguran, «está por ver».

Fuente: La Nueva España

domingo, 8 de abril de 2007

Hoy es el Domingo de Pascua, la fiesta mas grande de los cristianos


Hoy que es el domingo de la Resurrección hay que recordar que ser cristiano es creer en la resurrección de Cristo, creer que Cristo vive. Si nos olvidamos de esta verdad de fe, nada de la vida cristiana tendría sentido.

Esta verdad de fe no la tenían tan clara los primeros discípulos de Jesús, tal como nos lo cuenta el evangelio de hoy. Si nos fijamos en María Magdalena vemos que ella va al sepulcro con la idea clara de que la muerte ha triunfado en Jesús, ella se conforma con encontrar el cadaver de Jesús. Y lo que ella cuenta a los discípulos es "que se han llevado el cuerpo de Jesús".

Pedro y Juan corren hacia el sepulcro, y cuando Pedro entra en el sepulcro "vio" las vendas en el suelo, y el sudario enrollado a parte, pero estos dos signos no le dicen nada. Juan, que había llegado primero al sepulcro, vio los dos signos, y cuenta que "vio y creyo".

Y aquí está la clave de la escena, el apostol que tanto quería a Jesús se dio cuenta que Jesús se habia "desatado" de los lazos de la muerte, en cambio Lázaro tuvo que ser "desatado" para poder caminar, para seguir a Jesús. Esto es lo que "ve" el discípulo amado y por eso cree en la Resurrección de Jesús.

Para nosotros, cristianos que hemos recibido el anuncio de la Resurrección de Cristo y hemos creido en ella, los signos serán los mismos de siempre: el bautismo, que nos incorpora a Cristo, y la eucaristia, que actualiza esa muerte y resurrección de Cristo cada vez que la celebramos en nuestros altares.

EL LEONES RESURGE DE SUS CENIZAS


Desde que en el año 974 un monje del monasterio de Rozuela, (León) escribiera el documento 'Nodicia de Kesos' en el que relata una lista de quesos en lengua romance, hasta la actualidad, el leonés ha ido adaptándose a los tiempos y compartiendo vocablos con el castellano. Su supervivencia está ampliamente ligada a los avatares y pugnas del antiguo Reino de León.

A partir del siglo IX, aparecen en las crónicas árabes y europeas las primeras alusiones al espacio leonés como entidad relevante e incluso como «imperio».

Este reino cristiano ha pasado a la historia como el creador del primer parlamentarismo medieval. Fruto de la historia del Reino de León, nacieron otros dos reinos, el de Castilla y el de Portugal. En los inicios del siglo XXI, tras centenares de años de historia, el asturleonés sigue hablándose. Prácticamente en toda la región de Asturias, el norte y oeste de la provincia de León, el noroeste de la provincia de Zamora, y la comarca portuguesa de Miranda do Douro son los espacios donde aún hoy existen hablantes tradicionales.

En todo este territorio hace tiempo que se inició un proceso de reivindicación de la lengua leonesa. Una tarea que se lleva a cabo en distintas velocidades puesto que en cada lugar no presenta los mismos niveles de sensibilización y de concienciación. Desde el día 17 de septiembre de l998, y por acuerdo unánime del Parlamento portugués, la lengua asturleonesa es junto al portugués, lengua oficial de los ayuntamientos de Miranda do Douro y Vimioso.

El filólogo e investigador Ramón Menéndez Pidal publicó en 1906 en la Revista de Archivos y Bibliotecas el artículo 'El dialecto leonés', en el que incluía una visión de conjunto sobre las peculiaridades lingüísticas de diversos territorios que habían pertenecido al Reino de León. En aquel momento, Menéndez Pidal constató como la antigua lengua de la administración y el estado medieval leonés se conservaba en muy buen estado en su parte noroccidental, aquella en la que se formó, mientras en las zonas más sureñas el habla estaba en franco retroceso o había desaparecido. Por tanto el leonés occidental se considera como base en relación al resto de variaciones.

Destacan diversos dialectos locales, como el cepedanu en la comarca de La Cepeda, el senabrés en Sanabria, el paluezu, variante del asturiano occidental hablado en las comarcas de Babia y Laciana. Los rasgos principales que lo hacen diferente al castellano afectan a las vocal finales que se cierra en 'u' y la 'e' en 'i' y al diptongo 'ie'.

A principios del siglo XX, según diversos estudios de la época, el 80 por ciento de la población de la provincia habla leonés. Con el paso de los años y la escolarización obligatoria sufre un retroceso que lo relega a las zonas de montaña en las que la alfabetización en castellano no había llegado todavía. Las estimaciones actuales más halagüeñas señalan que entorno a 55.000 personas distribuidas por las provincias de León, Zamora y Salamanca usan habitualmente vocablos pertenecientes a dialecto leonés.

La Diputación de León a través del Instituto Leonés de Cultura suscribió hace tres años un convenio de colaboración con la Asociación Cultural El Fueyu por valor de 18.000 euros para impartir en siete cabeceras comarcales de la provincia el leonés. Los profesores son doctores y licenciados en Filología que han obtenido el título de Monitor en Lengua Leonesa que otorga la Universidad de León (ULE).

En muchas ocasiones se considera una lengua de segunda división, un dialecto sin literatura, paleto y absurdo. Sin embargo existen numerosos ejemplos a partir del siglo XVII de literatura en esta lengua.

El leonés es para la catedrática de Lengua española de la Universidad de León, Jeannick Le Men, «un museo de palabras, muchas están en uso y otras se han perdido a medida que desaparecen los objetos a los que daban nombre». Trabaja desde el año 1991 en la recopilación de los vocablos del leonés. Tres volúmenes ya han sido publicados que recogen las palabras leonesas desde la A hasta la F.

Unas 30.000 palabras espera tener recopiladas cuando termine de elaborar el 'Léxico de Leonés Actual', que en un plazo de dos o tres años publicará de nuevo. En cada palabra se establece información etimológica, sobre las variantes, sobre la localización y su documentación. Además se establece una referencia al Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.

«Me ocupo de recopilar lo que ha sido un tesoro histórico», dice. Para llevar a cabo su tarea, según explica, reunió la bibliografía existente de la biblioteca del Departamento de Filología Hispánica de la Universidad de León. También revisó todas las revistas existentes en la Biblioteca Domínguez Berrueta, dependiente de la Diputación de León e incluso llegó a leer novelas que se ambientaban en zonas dialectales del leonés.

El repertorio de términos está basado en una recopilación exhaustiva de las voces incluidas en todos los estudio lexicográficos, publicados e inéditos, sobre la provincia de León. «Cuando lo comencé, no existían ni diccionarios, ni trabajos de recapitulación de las monografías locales, de los numerosos vocabularios, grandes y pequeños, publicados en diversas revistas o, incluso , en obras de carácter no específicamente lexicográfico ni lingüístico y, por ello precisamente, de difícil acceso», señaló Le Men.

Desde entonces se han publicado dos trabajos de ese tipo, el 'Diccionario de las hablas leonesas (León, Zamora y Salamanca)' de Eugenio Miguélez Rodríguez (1993) y el 'Léxico leonés' de Díez Suárez (1994).

Además existen otras investigaciones de este tipo en la Universidad de León, como la que dirige el catedrático de Latín medieval, Maurilio Pérez, quién intenta documentar todos los términos que se utilizaban en el Reino de León entre el siglo VIII y el año 1230 cuando se anexiona al Reino de Castilla. Aseguró que su trabajo es lingüístico e histórico y en ningún caso político.

Por ello apoya cualquier iniciativa que pretenda conservar las palabras que todavía existen pero en ningún caso afirma, reavivar una lengua que «ya no utilizamos».

Fuente: La Crónica de León

La mineria romana se muere en el olvido


«La minería romana constituye en su conjunto uno de los valores más grandes del patrimonio minero de la provincia de León, tanto por la abundancia y variedad de explotaciones, como por su notable estado de conservación, siendo esta zona de vital importancia a escala mundial para el estudio e investigación de las técnicas romanas de minería, especialmente la minería hidráulica, por la magnitud y exclusividad de sus vestigios».

Son palabras de Roberto Matías, profesor de la Escuela de Ingenieros de Minas de la Universidad de León y uno de los mejores conocedores de la minería prehistórica y romana en nuestra provincia. En ellas pone de manifiesto la riqueza de la minería antigua leonesa y el evidente valor de muchos de los restos; pero en otros análisis añade el abandono de la mayoría de ellos o el olvido, más bien. Así un artículo sobre uno de los lugares más interesantes de la minería prerromana, la mina La Profunda, lo titula de manera significativa 'Un lugar en el olvido'.

A la sombra de Las Médulas, el gran escaparate de la minería romana en León, declaradas Patrimonio de la Humanidad desde 1997, se mueren de olvido restos arqueológicos diseminados por lugares tan dispares de la provincia como Lois, Pedrosa del Rey, Riosol, Las Señales, Cármenes, Villanueva de Pontedo, Miñera de Luna, Llamas de Cabrera y otros muchos puntos de esta comarca o los últimamente tan de actualidad restos de la Sierra del Teleno. Haremos un recorrido solamente por aquellos que tuvieron una mayor importancia en una determinada época y que fueron el centro de la actividad económica de los pueblos que los explotaban.

En este inventario de olvidos haremos dos apartados, el de la minería prehistórica y el de la minería romana, más conocida, lo que no significa que se haya puesto en valor.

Minería prehistórica. La Profunda. Existen en la provincia de León evidencias del aprovechamiento de la industria de la piedra ya en la prehistoria, basadas en los hallazgos en numerosas excavaciones arqueológicas de cantos cuarcíticos tallados por golpeo para la fabricación de útiles muy rudimentarios. Sin embargo, Roberto Matías cree que «las herramientas más complejas, como puntas de flecha, rascadores, molinos, hachas... son realizadas con materiales importados, de más calidad, como el sílex o la fibrolita (sillimanita) que no se encuentran en esta zona». Por otra parte, el uso de pequeñas cantidades de minerales como colorantes (hematites, azurita, malaquita, cinabrio o pirolusita), que sí eran abundantes en la montaña leonesa, no ha dejado huellas de su extracción pues se hacía en superficie.

La introducción de la metalurgia fue la que trajo consigo la explotación intensiva de estos recursos y ahí es donde aparece uno de los referentes de la minería prehistórica leonesa, la olvidada mina de La Profunda (en Cármenes). Una explotación del Calcolítico que conserva todavía algunos restos de las explotaciones de cobre. Existen, según el citado Matías, otros indicios de alrededor de esta mina (como Villanueva), «algunos inéditos todavía».

Cinabrio en la zonza de Riaño. Aún dentro de la minería prehistórica existen otras explotaciones tan olvidadas como La Profunda. De evidente importancia son las explotaciones también prehistóricas de cinabrio en la comarca de Riaño. Este mineral de hermoso color rojo bermellón tuvo una intensa actividad extractiva en los yacimientos prehistóricos situados en lugares como Lois, Pedrosa del Rey, Riosol y Las Señales, de las que nos han llegado interesantes y olvidados restos.